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El daño moral por ocultarte tu NO paternidad no es indemnizable.

Hoy nos hacemos eco y comentamos el criterio jurídico mantenido por nuestro Alto Tribunal, en un supuesto de hecho que toma como causa un procedimiento judicial en el que interviene un matrimonio separado desde 2001 y que previamente había pleiteado por la impugnación de la filiación en el que se declaró la no paternidad del ex esposo respecto de quien había venido siendo considerado como hijo suyo.

 

En el nuevo proceso y del que ha conocido el Tribunal Supremo en casación, se solicitaba por el ex marido engañado, la condena de la ex esposa, solicitándose, por un lado, a la devolución de las pensiones alimenticias fijadas en las sentencias de separación y divorcio y, por otro, al pago de una indemnización por los daños morales causados por la ocultación de la verdadera paternidad del hijo. La sentencia de primera instancia entendió que la acción ejercitada había prescrito y desestimó la demanda; en cambio, la Audiencia Provincial descartó la prescripción y entendió que se había producido una ocultación dolosa de la paternidad que determinaba la obligación de la ex esposa de devolver las pensiones alimenticias percibidas y de indemnizar al demandante por los daños morales ocasionados en 15.000 euros.

 

Recurrida en casación, por la ex esposa condenada, la sentencia dictada de la Audiencia Provincial, el tema fue objeto de estudio y fallo por el Pleno de la Sala Primera del Tribunal Supremo, revocando los dos pronunciamientos de la sentencia de la Audiencia y, conforme a ello, respecto de la devolución de la pensión de alimentos, mantiene su doctrina consolidada y conforme a ello, niega la procedencia de devolver las pensiones de alimentos; postura jurisprudencial que parte del hecho de que la inscripción de la filiación, en el presente supuesto matrimonial, lleva implícita la aplicación de las normas de protección de la familia a través de una suerte de medidas tanto personales como patrimoniales, entre las que se encuentra el deber de alimentos que, como la propia filiación y el resto de obligaciones que integran la potestad de los padres, han surtido sus efectos en cada uno de los momentos de la vida del niño, porque la función de protección debía cumplirse y el hijo debía ser alimentado.

 

La sentencia del Pleno aborda también el complejo problema de la responsabilidad civil por daños morales en el ámbito familiar y, en concreto, en el supuesto de ocultación de la paternidad, sobre el que hasta ahora no se había llegado a fijar doctrina jurisprudencial, y concluye que el daño moral generado en uno de los cónyuges no es susceptible de reparación económica. No se niega que conductas como la enjuiciada sean susceptibles de causar un daño; ahora bien, se niega es que este daño sea indemnizable mediante el ejercicio de las acciones propias de la responsabilidad civil, a partir de un juicio de moralidad complejo y de consecuencias indudablemente negativas para el grupo familiar.

 

Con ello, se entiende que la infidelidad tiene respuesta en la normativa reguladora del matrimonio mediante las figuras jurídicas de separación o divorcio, hecho que ya ha acontecido con anterioridad al planteamiento del supuesto debatido; siendo conforme a dicha regulación que no se contempla la indemnización del daño moral generado a uno de los cónyuges en supuestos en que, uno de los cónyuges ha incumplido sus deberes estrictamente matrimoniales y que, conforme a la normativa legal, no tienen una sanción que no sea la prevista en la norma; razones éstas que resultan de aplicación cuando la conducta que se considera causante del daño es la ocultación de la filiación que deriva del incumplimiento del deber de fidelidad.

 

La solución adoptada por el Pleno de la Sala Primera no excluye la aplicación el cauce indemnizatorio, con base en la responsabilidad civil, regulado en el artículo 1902 del Código Civil ni, por supuesto, deja sin sancionar el daño causado por conductas incluidas en el ámbito penal y de los derechos fundamentales; solo delimita el daño indemnizable a supuestos que no tienen su origen en el incumplimiento de los deberes propios del matrimonio, sino en la condición de persona afectada por la acción culposa o negligente de quien lo causa.

 

Sentencia de Pleno 629/2018, de 13 de noviembre. Recurso de casación 3275/2017. Responsabilidad civil por daños morales en el ámbito familiar por ocultación de la paternidad.

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