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La cesión o compra de créditos frente a un consumidor se libra de La Directiva sobre cláusulas abusivas

La cuestión prejudicial, que trataremos en el presente blog, fue planteada por el Juzgado de Primera Instancia n.º 38 de Barcelona, ante la siguiente situación:

Dos consumidores suscribieron con el Banco XXX dos contratos de préstamo, en los que los tipos de interés aplicables eran, en el primer contrato, un 8,50 % para los intereses ordinarios (remuneratorios) y un 18,50 % para los intereses de demora y, en el segundo contrato, un 11,20 % para los intereses ordinarios y un 23,70 % para los intereses de demora. Ante el impago de las cuotas mensuales, el Banco XXX declaró el vencimiento anticipado de estos contratos, y presentó ante el juzgado una demanda de ejecución de los créditos que tenía frente a los consumidores. Aunque en los contratos no se contemplaba esa posibilidad, el Banco XXX cedió estos créditos mediante escritura pública, por un importe estimado en 3.215,72 euros, a un tercero, que solicitó suceder al Banco XXX en el procedimiento de ejecución. El juez de Barcelona albergaba dudas sobre si los consumidores tienen derecho a recomprar su deuda y a extinguirla abonando al tercero el importe que este pagó por la cesión en cuestión, más los intereses y las costas y los gastos aplicables («derecho de retracto»). Concretamente, el juez tiene dudas sobre la compatibilidad con la Directiva de una práctica empresarial de cesión o compra de créditos por un precio exiguo sin que exista una cláusula contractual específica en ese sentido, sin que el deudor sea informado previamente de la cesión ni dé su consentimiento a la misma y sin ofrecerle la oportunidad de recomprar su deuda para, de este modo, extinguirla reembolsando al cesionario el importe que este pagó por la cesión, más los gastos accesorios aplicables.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea declara, en primer lugar, que, por una parte, la Directiva no es aplicable a la mencionada práctica empresarial de cesión o compra de créditos frente a un consumidor, y que, por otra, tampoco lo es a disposiciones nacionales, como las españolas, que regulan la transmisión de créditos y la sustitución del cedente por el cesionario en los procedimientos en curso.

Por un lado, la Directiva se aplica únicamente a las cláusulas contractuales, y no a las meras prácticas. En este caso, ninguna cláusula de los contratos examinados prevé ni regula la posibilidad de que el Banco XXX transmita a un tercero los créditos que tiene frente a los deudores, ni tampoco el eventual derecho de estos últimos a extinguir la deuda mediante la compra de los créditos al tercero. Así pues, esa transmisión de créditos se llevó a cabo con fundamento en las disposiciones pertinentes del Código Civil. Por otro lado, el Tribunal de Justicia recuerda que las cláusulas contractuales que reflejen disposiciones legales o reglamentarias imperativas no estarán sometidas a las disposiciones de la Directiva.

En nuestro despacho, trabajamos en profundidad la aplicación de directivas europeas para con nuestro ordenamiento jurídico y lo que es más importante, para la correcta aplicación de las mismas en el día a día de los individuos. No dudes en contactar con nuestros abogados, para solucionar cualquier asunto o resolver alguna duda.

 

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