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Si posees una Sociedad Unipersonal, estás obligado a publicar dicha condición.

La figura de la Unipersonalidad, se incorporó como una gran novedad y generó una gran polémica, la cual viene recogida en los artículos 12 y siguientes de la Ley de Sociedades de Capital, incorporada por la transposición de la Directiva Comunitaria 89/667 relativa a las sociedades de responsabilidad limitada de socio único. Dicha unipersonalidad puede ser;

i) originaria, es decir, se puede constituir por un socio único

ii) sobrevenida, que se constituya por dos o más socios y que, posteriormente, la propiedad de todas las participaciones pasen a ser propiedad de un solo socio.

La creación de esa figura, se hizo con el objetivo de dar una mayor transparencia a la Sociedad Unipersonal, siendo también beneficioso para terceros. Era necesario la creación de este tipo societario, no sólo para el propio empresario, sino para un eficiente funcionamiento del sistema.

Sin embargo hay que tener muy en cuenta que dicha unipersonal exige una publicidad absoluta y que aclararemos a continuación en qué consiste.

El Tribunal Supremo, en una sentencia del 19 de Julio del 2016 se ha pronunciado respecto a los efectos de la unipersonalidad en las sociedades de responsabilidad limitada y analiza la exigencia de publicidad, tanto registral como en los contratos entre la sociedad y el socio único.

Es obligatorio publicar registralmente i)la constitución de la sociedad unipersonal, ii)la declaración de la unipersonalidad como consecuencia de haber pasado un único socio a ser propietario de todas las participaciones, iii)la pérdida de la unipersonalidad o iv)el cambio del socio único como consecuencia de haberse transmitido alguna o todas las participaciones. Todas estas actuaciones se harán constar en escritura pública que deberá inscribirse en el Registro Mercantil, y se expresará necesariamente en la inscripción la identidad del socio único.

Siempre que se mantenga la situación de unipersonalidad, la sociedad deberá hacer constar expresamente su condición de unipersonal en toda la documentación, correspondencia, notas de pedido, facturas, anuncios, etc.

La Sentencia antes mencionada analiza la responsabilidad en caso de incumplimiento de la mencionada publicidad en los casos de unipersonalidad sobrevenida; asimismo lo establece la Ley de Sociedades de Capital: “transcurridos seis meses desde la adquisición por la sociedad del carácter unipersonal sin que esta circunstancia se hubiere inscrito en el Registro Mercantil, el socio único responderá personal, ilimitada y solidariamente de las deudas sociales contraídas durante el período de unipersonalidad.”

Hay que tener en cuenta que dicha responsabilidad solidaria afecta exclusivamente a las deudas sociales surgidas entre el periodo de unipersonalidad de la sociedad hasta que se cumple con la obligación de inscribir tal situación en el Registro Mercantil. De este modo, una vez se inscriba la unipersonalidad, el socio único no será responsable de las deudas contraídas con posterioridad.

El Tribunal Supremo afirma que dicho socio responde del incumplimiento de la deudora, sin perjuicio de que por su carácter solidario, los acreedores puedan dirigir su reclamación indistintamente frente a la sociedad y frente al socio único, sin que en este último caso se exija la previa excusión de los bienes y derechos de la sociedad.

El socio único por tanto tiene la posibilidad de repetir frente a la Sociedad por el importe por el satisfecho.

La sentencia establece por tanto, que no deben ser aplicados a este caso los requisitos de responsabilidad por dolo o culpa grave, contractual o extracontractual previstos en el Código Civil y en la Ley de Sociedades de Capital.

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